El alpinismo es uno de los deportes más bellos que existen. Disfrutar de la naturaleza y caminar por senderos sobre escenarios naturales como sierras, montañas y valles engancha y crea adicción. Descubre por qué.
Quienes lo practican aseguran que pocas satisfacciones hay más grandes como, tras un duro esfuerzo, contemplar el mundo desde la cima de una montaña, por eso quien lo prueba, repite.
El alpinismo se divide en varias áreas que engloban diferentes especialidades: el senderismo (o hiking), el excursionismo (o trekking), la escalada, las carreras de montaña, el barranquismo o el esquí de travesia. Mucha gente piensa que no es deporte porque no se compite ni hay reglas. Pero esto no es del todo cierto, por ejemplo la escalada tiene un circuito mundial de competición desde hace muchos años. Y el ochomilismo consiste en subir las 14 cimas de más de ochomil metros de la tierra, por lo que también es una competición.
Beneficios para la salud.
Subir montañas genera importantes beneficios a la salud, caminar es un ejercicio aeróbico que provoca que activemos nuestro corazón, pero además se trata de una práctica que se realiza en la naturaleza, alejados del estrés de las ciudades, del ruido y de la contaminación, lo que hace que generemos endorfinas, hormonas inprescindibles para la salud mental.
Por otra parte, una práctica semanal del senderismo nos permitirá limpiar los pulmones y hará que respiremos mucho mejor y disminuyamos el riesgo de tener enfermedades respiratorias.
¿A qué esperas?.
Para su práctica es importante tener una buena forma física y poseer ciertas nociones de escalada, pero existen varios niveles de dificultad, por lo que es asequible a personas de todas las edades, incluso niños.
La mejor forma de iniciarse en el alpinismo es acudir a cursos de las distintas federaciones de montaña o contratar guías y luego aventurarse a explorar. Quien más quien menos tiene unas montañas cerca de su casa donde empezar a practicar.
¿Y por qué iba alguien a querer subir a un pico? Pues como afirmó el montañero británico, George Herbert Leigh Mallory, "porque están ahí".
¿Qué gafas necesito?
Lo más adecuado será escoger unas lentes polarizadas que tienen un tratamiento que consiste en la aplicación a la gafa de una lámina especial capaz de bloquear la luz que llega de forma horizontal. De esta forma eliminan los molestos reflejos permitiendo solo el paso de los rayos. Además, será interesante que nuestras gafas cuenten con un sistema de ventilación, cristales con protección frente a todo tipo de radiaciones (categoría 3 ó 4) y cristales Protect que protege tus ojos de caías y golpes, ya que es irrompible. Consulta a tu Óptico-optometrista, él será quien mejor puede asesorarte sobre las gafas adecuadas a tus necesidades.
Salud Visual Nº40
Mostrando entradas con la etiqueta senderismo. Mostrar todas las entradas
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jueves, 12 de noviembre de 2015
martes, 30 de diciembre de 2014
DEPORTE DE ALTURA ¡ALTA PROTECCIÓN!
Si practicas algún deporte en la montaña en cuyo equipamiento no viene incluida una máscara, no olvides usar unas gafas de sol adecuadas.
Cuando nos preparamos para practicar un deporte de invierno no prescindimos del mono, los guantes ni de la máscara. Damos por hecho que para esquiar, deslizarnos con la tabla de snowboard o para hacer esquí de travesía siempre vamos a ponernos una máscara que proteja a nuestros ojos del viento, las partículas de la nieve y de la radiación solar, pero ¿somos igual de conscientes de que también debemos protegernos cuando practicamos alpinismo, senderismo o simplemente pasamos una mañana en la montaña?
Ojo con la altitud.
Bajo un día nublado, en el que no notamos la radiación solar sobre nuesta cara, solemos olvidarnos de que sus efectos nocivos nos siguen llegando, más aún si subimos a la montaña. Esto ocurre porque según aumenta la altitud, la atmósfera atenúa menos los rayos solares y, por tanto, son más intensos y más peligrosos para nuestro organismo. No es necesario ascender miles de metros para tener en cuenta este riesgo, ya que con tan sólo que ascendamos 300 metros, la intensidad de la radiación aumenta un 5% en comparación con la que recibimos a nivel del mar. Por tanto, proteger nuestro cuerpo de esta exposición es si cabe más importante en la montaña que en la playa, incluso en los días nublados.
Efecto de la nieve.
A la alta radiación que nos exponemos en la montaña, hay que sumarle la posible presencia de nieve. Y es que esta provoca una especie de "efecto espejo", ya que refleja más del 80% la luz solar, incluida la radiación ultravioleta. Cuando esquiamos, gracias al uso de la máscara, este efecto no llega a nuestros ojos, pero cuando caminamos en un entorno donde hay nieve no somos conscientes de este reflejo, por lo que podemos pasar varias horas recibiendo esta radiación intensa, sin darnos cuenta de lo perjudicial que puede resultar.
Otros "impedimentos".
En este entorno nevado y en la alta montaña, existen otros agentes que también pueden impedir que veamos correctamente e incluso originen daños en nuestros ojos:
-Cuando el viento impacta sobre nuestra cara favorece la sequedad ocular.
-Si el viento se combina con la presencia de nieve es muy probable que partículas y pequeños cristales de hielo entren en nuestros ojos, algo que debemos evitar porque pueden dañar la córnea.
-La sequedad ocular, el viento y/o la entrada de alguna partícula en el ojo puede evitar que veamos correctamente, lo que favorece que tengamos una caída.
¿Cómo se resienten los ojos?
De forma consciente podemos notar ciertas molestias en los ojos cuando no los protegemos adecuadamente en un ambiente ventoso y/o con nieve. Sin embargo, los efectos de esta falta de protección van más allá. El Consejo General de Colegios de Ópticos-Optometristas indica que la radiación ultravioleta acelera la aparición de ciertos tipos de cataratas y de la degeneración macular asociada a la edad (DMAE), dos de los problemas de salud ocular más frecuentes durante la madurez. A su vez, a corto plazo también pueden aparecer otros problemas como fotofobias, conjuntivitis, y úlceras, que si no son tratados adecuadamente pueden derivar en problemas más graves.
Tus compañeras de aventuras.
Si entre tus aficiones está la práctica de alpinismo, escalada o senderismo, debes incluir en tu equipamiento unas gafas de sol adecuadas. Dependerá de la altura que asciendas y de las condiciones en las que practiques el deporte para determinar ciertas características técnicas que deben tener tus gafas, pero en términos generales es conveniente que:
-Incorporen filtro de categoría 3 e incluso 4.
-Filtren el 100% los rayos ultravioletas.
-Sean polarizadas porque además de proteger de la radiación ultravioleta, evitan los deslumbramientos que origina el reflejo de la luz sobre la nieve.
-Conviene que sus lentes sean de espejo para que la luz del sol se refleje sobre ellas y no llegue a los ojos.
-Cubran los laterales del rostro para que también protejan la piel de la zona. A su vez, al colocarlas deben quedar próximas al rostro (sin que lleguen a molestar) para que tampoco entren los rayos solares por la zona superior de los ojos.
-Se adapten perfectamente al rostro, algo que lo proporcionan las varillas y plaquetas nasales ajustables.
-Sean ligeras para que no te molesten al realizar cualquier movimiento.
-Sus lentes estén diseñadas con material orgánico, al poder ser polycarbonato, porque resisten mejor los golpes y las ralladuras.
¡Se pueden graduar!
Tienes la opción de usar lentes de contacto con tus gafas de sol, pero si no estás acostumbrado a utilizarlas, recuerda que existe una amplia gama de modelos de gafas de sol específicas para estos deportes que se pueden graduar sin problema. Visitanos o consultanos a través de nuesta página web para ayudarte a elegir la mejor opción.
Salud Visual Nº35
Cuando nos preparamos para practicar un deporte de invierno no prescindimos del mono, los guantes ni de la máscara. Damos por hecho que para esquiar, deslizarnos con la tabla de snowboard o para hacer esquí de travesía siempre vamos a ponernos una máscara que proteja a nuestros ojos del viento, las partículas de la nieve y de la radiación solar, pero ¿somos igual de conscientes de que también debemos protegernos cuando practicamos alpinismo, senderismo o simplemente pasamos una mañana en la montaña?
Ojo con la altitud.
Bajo un día nublado, en el que no notamos la radiación solar sobre nuesta cara, solemos olvidarnos de que sus efectos nocivos nos siguen llegando, más aún si subimos a la montaña. Esto ocurre porque según aumenta la altitud, la atmósfera atenúa menos los rayos solares y, por tanto, son más intensos y más peligrosos para nuestro organismo. No es necesario ascender miles de metros para tener en cuenta este riesgo, ya que con tan sólo que ascendamos 300 metros, la intensidad de la radiación aumenta un 5% en comparación con la que recibimos a nivel del mar. Por tanto, proteger nuestro cuerpo de esta exposición es si cabe más importante en la montaña que en la playa, incluso en los días nublados.
Efecto de la nieve.
A la alta radiación que nos exponemos en la montaña, hay que sumarle la posible presencia de nieve. Y es que esta provoca una especie de "efecto espejo", ya que refleja más del 80% la luz solar, incluida la radiación ultravioleta. Cuando esquiamos, gracias al uso de la máscara, este efecto no llega a nuestros ojos, pero cuando caminamos en un entorno donde hay nieve no somos conscientes de este reflejo, por lo que podemos pasar varias horas recibiendo esta radiación intensa, sin darnos cuenta de lo perjudicial que puede resultar.
Otros "impedimentos".
En este entorno nevado y en la alta montaña, existen otros agentes que también pueden impedir que veamos correctamente e incluso originen daños en nuestros ojos:
-Cuando el viento impacta sobre nuestra cara favorece la sequedad ocular.
-Si el viento se combina con la presencia de nieve es muy probable que partículas y pequeños cristales de hielo entren en nuestros ojos, algo que debemos evitar porque pueden dañar la córnea.
-La sequedad ocular, el viento y/o la entrada de alguna partícula en el ojo puede evitar que veamos correctamente, lo que favorece que tengamos una caída.
De forma consciente podemos notar ciertas molestias en los ojos cuando no los protegemos adecuadamente en un ambiente ventoso y/o con nieve. Sin embargo, los efectos de esta falta de protección van más allá. El Consejo General de Colegios de Ópticos-Optometristas indica que la radiación ultravioleta acelera la aparición de ciertos tipos de cataratas y de la degeneración macular asociada a la edad (DMAE), dos de los problemas de salud ocular más frecuentes durante la madurez. A su vez, a corto plazo también pueden aparecer otros problemas como fotofobias, conjuntivitis, y úlceras, que si no son tratados adecuadamente pueden derivar en problemas más graves.
Tus compañeras de aventuras.
Si entre tus aficiones está la práctica de alpinismo, escalada o senderismo, debes incluir en tu equipamiento unas gafas de sol adecuadas. Dependerá de la altura que asciendas y de las condiciones en las que practiques el deporte para determinar ciertas características técnicas que deben tener tus gafas, pero en términos generales es conveniente que:
-Incorporen filtro de categoría 3 e incluso 4.
-Filtren el 100% los rayos ultravioletas.
-Sean polarizadas porque además de proteger de la radiación ultravioleta, evitan los deslumbramientos que origina el reflejo de la luz sobre la nieve.
-Conviene que sus lentes sean de espejo para que la luz del sol se refleje sobre ellas y no llegue a los ojos.
-Cubran los laterales del rostro para que también protejan la piel de la zona. A su vez, al colocarlas deben quedar próximas al rostro (sin que lleguen a molestar) para que tampoco entren los rayos solares por la zona superior de los ojos.
-Se adapten perfectamente al rostro, algo que lo proporcionan las varillas y plaquetas nasales ajustables.
-Sean ligeras para que no te molesten al realizar cualquier movimiento.
-Sus lentes estén diseñadas con material orgánico, al poder ser polycarbonato, porque resisten mejor los golpes y las ralladuras.
¡Se pueden graduar!
Tienes la opción de usar lentes de contacto con tus gafas de sol, pero si no estás acostumbrado a utilizarlas, recuerda que existe una amplia gama de modelos de gafas de sol específicas para estos deportes que se pueden graduar sin problema. Visitanos o consultanos a través de nuesta página web para ayudarte a elegir la mejor opción.
Salud Visual Nº35
viernes, 4 de julio de 2014
GAFAS DE SOL DEPORTIVAS: TUS OJOS EN PLENA FORMA. 2
Elige las gafas de sol adecuadas para realizar tu deporte veraniego preferido. Con ellas tus ojos también se mantendrán en plena forma.
-Deportes acuáticos: El surf, la vela o el piragüismo son algunos de los deportes que más se practican en esta época del año, a los que hay que "enfrentarse" con el agua salada, las salpicaduras y los cambios constantes de luz y los reflejos, por lo que es necesario usar unas gafas de sol que permitan una visión perfecta, a pesar de estos elementos. La principal característica que deben tener es que protejan 100% frente a los rayos UV-A y UV-B, que además se recomienda que lleven lentes con filtros polarizados para evitar los reflejos, y que sean lo más resistentes posibles para que no se rompan ante cualquier golpe. Las salpicaduras ya no son un problema porque existen lentes a las que se les somete a un tratamiento que impide que las gotas de agua se queden en la superficie de las lentes. El color verde de la lente suele ser el más adecuado para la práctica de estos deportes.
Las características de la montura también son importantes en la práctica de estos deportes, ya que deben ser envolventes y que se adapten al rostro. Además, las puedes encontrar con un marco interior extraible para que te protejan mejor del viento. Las hay con bisagras especiales que, en el caso de ruptura, no se convierten en esquinas afiladas.
-Voley playa: En este deporte, además de lidiar con el calor y el sudor inevitables, hay que enfrentarse a la arena, el viento, los rayos del sol directos y un balón que no se puede perder de vista. Por tanto, para practicar este deporte se necesita la máxima concentración y las mínimas distracciones. Las gafas de sol son indispensables para rendir al máximo, por eso deben ajustarse perfectamente al rostro (cubriendo gran parte de la zona superior) sin que produzcan ninguna molestia y no se muevan, algo que suele aportar unas gafas curvadas y diseñadas con un material que no se resbale con el sudor. Para que el ángulo de visión sea mayor, puedes optar por unas gafas con montura de medio aro (sólo la parte superior de la lente está sujeta al bastidor). A su vez deben ser muy resistentes, ya que los impactos del balón y el tener que tirarse a la arena son acciones frecuentes en este deporte.
-Senderismo: En esta época del año también solemos ir a la montaña aunque no haya nieve, ya que a muchos les gusta más andar por la naturaleza con zapatillas y no con esquís. Debido a que a mayor altitud la radiación solar el más fuerte y dañina, para recorrer la montaña se recomiendan unas lentes con filtro de categoría 3 e incluso 4, dependiendo de las características de tus rutas. Otra característica que es interesante que tengan es que sean envolventes y al llevarlas puestas queden muy próximas a la cara para impedir que entren rayos solares por los laterales y la zona superior. Las encontrarás con varillas y plaquetas nasales ajustables para que sean lo más cómodas posibles; y con protección total ante golpes y caídas para evitar que un traspié ronpa las lentes y dañe el ojo.
En este caso también te puedes decantar por unas gafas con lentes de color verde o marrones porque distorsionan poco el color y aumentan los contrastes.
-Golf: Es un deporte que se puede considerar "veraniego" porque se tiene que practicar al aire libre. Las principales características que debe tener un jugador para triunfar en él son la concentración, la determinación y la precisión, algo que no siempre es fácil conseguir tras muchas horas de juego, bajo el sol y ante constantes cambios de luminosidad y de terreno de juego. Para solventar estos obstáculos es necesario usar unas gafas de sol específicas que protejan al usuario frente al viento y el polvo. En este caso se recomiendan lentes fotocromáticas que proporcionen un perfecto equilibrio entre los objetivos, el terreno y el fondo. Un detalle que puedes tener en cuenta es que suele ser frecuente que durante la práctica del golf se empañen las lentes, así que elige unas con un sistema que lo evite.
Existen muchos más deportes que puedes practicar en esta época del año y en los que deberás llevar unas gafas de sol. Por ello, la mejor recomendación es explicarle al Óptico-Optometrista en qué consiste tu actividad física, bajo qué condiciones la vas a practicar, y la intensidad de ésta para que te recomiende el modelo adecuado. Aunque la estética siempre se tiene en cuenta, a la hora de hacer deporte tus necesidades no van a ser las mismas que cuando vas a dar un simple paseo por la playa, así que presta más atención a los detalles técnicos y deja la moda para otro momento.
Saludvisual Nº32
-Deportes acuáticos: El surf, la vela o el piragüismo son algunos de los deportes que más se practican en esta época del año, a los que hay que "enfrentarse" con el agua salada, las salpicaduras y los cambios constantes de luz y los reflejos, por lo que es necesario usar unas gafas de sol que permitan una visión perfecta, a pesar de estos elementos. La principal característica que deben tener es que protejan 100% frente a los rayos UV-A y UV-B, que además se recomienda que lleven lentes con filtros polarizados para evitar los reflejos, y que sean lo más resistentes posibles para que no se rompan ante cualquier golpe. Las salpicaduras ya no son un problema porque existen lentes a las que se les somete a un tratamiento que impide que las gotas de agua se queden en la superficie de las lentes. El color verde de la lente suele ser el más adecuado para la práctica de estos deportes.
Las características de la montura también son importantes en la práctica de estos deportes, ya que deben ser envolventes y que se adapten al rostro. Además, las puedes encontrar con un marco interior extraible para que te protejan mejor del viento. Las hay con bisagras especiales que, en el caso de ruptura, no se convierten en esquinas afiladas.
-Voley playa: En este deporte, además de lidiar con el calor y el sudor inevitables, hay que enfrentarse a la arena, el viento, los rayos del sol directos y un balón que no se puede perder de vista. Por tanto, para practicar este deporte se necesita la máxima concentración y las mínimas distracciones. Las gafas de sol son indispensables para rendir al máximo, por eso deben ajustarse perfectamente al rostro (cubriendo gran parte de la zona superior) sin que produzcan ninguna molestia y no se muevan, algo que suele aportar unas gafas curvadas y diseñadas con un material que no se resbale con el sudor. Para que el ángulo de visión sea mayor, puedes optar por unas gafas con montura de medio aro (sólo la parte superior de la lente está sujeta al bastidor). A su vez deben ser muy resistentes, ya que los impactos del balón y el tener que tirarse a la arena son acciones frecuentes en este deporte.
-Senderismo: En esta época del año también solemos ir a la montaña aunque no haya nieve, ya que a muchos les gusta más andar por la naturaleza con zapatillas y no con esquís. Debido a que a mayor altitud la radiación solar el más fuerte y dañina, para recorrer la montaña se recomiendan unas lentes con filtro de categoría 3 e incluso 4, dependiendo de las características de tus rutas. Otra característica que es interesante que tengan es que sean envolventes y al llevarlas puestas queden muy próximas a la cara para impedir que entren rayos solares por los laterales y la zona superior. Las encontrarás con varillas y plaquetas nasales ajustables para que sean lo más cómodas posibles; y con protección total ante golpes y caídas para evitar que un traspié ronpa las lentes y dañe el ojo.
En este caso también te puedes decantar por unas gafas con lentes de color verde o marrones porque distorsionan poco el color y aumentan los contrastes.
-Golf: Es un deporte que se puede considerar "veraniego" porque se tiene que practicar al aire libre. Las principales características que debe tener un jugador para triunfar en él son la concentración, la determinación y la precisión, algo que no siempre es fácil conseguir tras muchas horas de juego, bajo el sol y ante constantes cambios de luminosidad y de terreno de juego. Para solventar estos obstáculos es necesario usar unas gafas de sol específicas que protejan al usuario frente al viento y el polvo. En este caso se recomiendan lentes fotocromáticas que proporcionen un perfecto equilibrio entre los objetivos, el terreno y el fondo. Un detalle que puedes tener en cuenta es que suele ser frecuente que durante la práctica del golf se empañen las lentes, así que elige unas con un sistema que lo evite.
Existen muchos más deportes que puedes practicar en esta época del año y en los que deberás llevar unas gafas de sol. Por ello, la mejor recomendación es explicarle al Óptico-Optometrista en qué consiste tu actividad física, bajo qué condiciones la vas a practicar, y la intensidad de ésta para que te recomiende el modelo adecuado. Aunque la estética siempre se tiene en cuenta, a la hora de hacer deporte tus necesidades no van a ser las mismas que cuando vas a dar un simple paseo por la playa, así que presta más atención a los detalles técnicos y deja la moda para otro momento.
Saludvisual Nº32
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