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martes, 2 de febrero de 2016

¿CUANTOS TIPOS DE LENTES DE CONTACTO EXISTEN?

Si nunca has usado lentes de contacto, probablemente no estés familiarizado con aspectos como los materiales o las modalidades disponibles. Te lo explicamos para que lo tengas un poco más claro en tu elección.

-Lentes de contacto rígidas permeables a los gases.

¿Cómo son?

 Son más pequeñas y consistentes que las blandas. Son duraderas y su mantenimiento es muy sencillo. Si la prescripción óptica no cambia con el tiempo, se pueden usar las mismas lentes durante un periodo que suele oscilar entre seis meses y dos años, lo que las hace muy atractivas desde el punto de vista de su coste.
Al principio, pueden parecer un poco menos cómodas que las blandas, por lo que se necesita un tiempo de adaptación. Asimismo, presentan una mayor tendencia a desplazarse del centro del ojo.

¿Para quién?

Son lentes de elección para corregir ciertos problemas visuales, como los errores refractivos que requieren potencias cilíndricas o esféricas altas, de una forma más precisa que las lentes blandas.

 


-Lentes de contacto blandas.

¿Cómo son?

Su textura es agradable, resultan muy cómodas, fáciles de adaptar y apenas se desplazan en el ojo. Los avances en los materiales han llevado al desarrollo de una nueva generación de lentes blandas, denominadas hidrogel de silicona, que permiten una mayor oxigenación de la córnea, garantizando la salud de la superficie ocular.

¿Qué tipos hay?

Desechables de reemplazo diario:
-De un solo uso.
-Presentadas en envases individuales.
-Permiten estrenar un par nuevo cada mañana y desecharlo al final del día.

Reutilizables:
-Permiten utilizar el mismo par de lentes todos los días durante un cierto número de semanas, normalmente un mes.
-Son más económicas que las desechables de reemplazo diario.
-Requieren la utilización de soluciones de mantenimiento.
-Se deben respetar los plazos de reemplazo para evitar la formación de depósitos de proteínas en las lentes y otras complicaciones.

Uso prolongado:
-Diseñadas para llevarlas de forma continua, tanto por el día como por la noche, durante un cierto número de semanas, dependiendo del fabricante.
-No es necesario quitarse las lentes para dormir, aunque no siempre se recomienda llevarlas todas las noches.
-El uso continuo puede influir en la acumulación de microorganismos en las lentes e incrementar el riesgo de infecciones y otros problemas.

¿Para quién?

Este tipo de lentes son perfectas para los deportistas y para todas aquellas personas con estilos de vida muy activos.





-Lentes de contacto cosméticas.

¿Cómo son?

Son lentes blandas de color que cambian la apariencia del color de ojos. Existen tres tipos:

-Tintes de visibilidad: algunas lentes de contacto tienen un ligero tono verde o azul, estos tintes apenas perceptibles se añaden a las lentes convencionales para verlas mejor cuando se colocan en el ojo o, en el peor de los casos, para encontrarlas cuando se caen al suelo. Dado que este tono es muy ligero, no afecta al color del iris.

-Tintes de realce: este tinte, sólido pero traslúcido, es un poco más oscuro que el tinte de visibilidad y su objetivo es resaltar el color natural de los ojos, especialmente en personas con ojos claros.

-Tintes de color: son los tintes más oscuros y opacos destinados a modificar por completo el color de los ojos, incluso los más oscuros.


-Lentes de contacto especializadas.

Lentes híbridas.

¿Cómo son?
 Las lentes de contacto híbridas constan de una zona central fabricada en un material permeable al gas rodeada de un anillo exterior más blando.

¿Para quién?
Las lentes híbridas se suelen utilizar en los casos en que la curvatura presenta una forma irregular, como por ejemplo el queratocono, o si el usuario tiene problemas con las lentes permeables a los gases.

Lentes de contacto bifocales y multifocales.

¿Cómo son?
Al igual que ocurre con las gafas, las lentes bifocales incluyen dos prescripciones en la misma lente: una para la visión de lejos y otra para la vision de cerca, mientras que las multifocales cuentan con un espectro de potencias en cada lente que permite ver bien a todas las distancias. Ambas modalidades están disponibles en materiales blandos y permeables a los gases.

¿Para quién?
Están indicadas en personas con presbicia, que requieran una buena visión de lejos y de cerca.

Lentes de contacto de monovisión.

¿Cómo son?
En este caso, cada lente tiene una prescripción distinta: una para la lectura y otra para la visión lejana. También existe la opción de utilizar una lente bifocal o multifocal en un ojo y una lente monofocal en el otro.

¿Para quién?
Aunque esta opción está cada vez más en desuso, su indicación es para personas con presbicia











En Centro Óptico Arcos-Luis te explicaremos las opciones a tu alcance en función de tus necesidades visuales, las características funcionales de tu ojo y tu estilo de vida.



martes, 7 de octubre de 2014

USO DE LENTES DE CONTACTO MÁS FÁCIL Y SEGURO ¡IMPOSIBLE!

A día de hoy aún hay personas que les echa para atrás el uso de lentes de contacto, cuando son una solución óptica más que recomendable.
Las hay rígidas, blandas, permeables a los gases, desechables o cosméticas, es decir, existen lentes de contacto para todo tipo de necesidades, algo que no se queda aquí, ya que gracias a los avances tecnológicos poco a poco se van presentando nuevos modelos y más avanzados.
Resultan muy fácil y cómodas de utilizar, de hecho hasta un niño puede ponérselas. Sin embargo, aún existen personas reacias a colocarse esta pequeña pieza sobre la capa lagrimal que recubre la córnea y la esclerótica. No hay razón para ello porque, por regla general, a la mayoría de las personas que las utiliza les resulta más cómodas y estéticas que unas gafas porque no se suelen caer, no se empañan, ni siquiera con la lluvia, entre otras ventajas.


Adaptación pautada.
Cuando hemos decidido utilizar lentes de contacto, siempre bajo el consejo del Óptico-Optometrista que haya realizado una serie de exámenes para conocer las condiciones estructurales y funcionales del sistema visual del paciente, tenemos que ser conscientes de que el ojo se debe ir acostumbrando a llevarlas puestas. Por ello, el profesional recomienda que los primeros días se utilicen sólo algunas horas, alternando su uso con el de las gafas durante dos o tres días. Es normal sentir un ligero picor y lagrimeo en los ojos; lo que es más extraño es que el ojo duela o esté rojo, o que la visión sea borrosa o se vea peor que usando las gafas; en estos casos habrá que acudir al Óptico-Optometrista para analizar el problema y ponerle solución.

Lo básico.
Para que las lentes de contacto se mantengan en buen estado y nuestro ojos las acepten sin problema se deben limpiar a diario. Esta acción hay que realizarla con líquidos especiales, cuando nos las quitamos y antes de guardarlas en su estuche. Las lentes blandas, además de limpiarlas, hay que desinfectarlas con soluciones bactericidas y fungicidas especiales, o con soluciones de peróxido de hidrógeno o cloro. Además, tanto con las lentes permeables como las blandas se recomienda utilizar pastillas enzimáticas cada cierto tiempo para evitar la acumulación de depósitos moco-proteínicos.
Por otro lado, no debes dejarte puestas las lentes de contacto para dormir, a no ser que sean para el tratamiento de la miopía o de la hipermetropía con ortoqueratogía nocturna.
En el caso de que te vayas a maquillar el ojo, colócate antes las lentes de contacto, y usa cosméticos solubles en agua.

Cinco pasos para su colocación.
1.Higiene previa: Hay que lavarse las manos con un jabón que no contenga ni aceites, ni lociones, ni fragancias. A continuación se deben secar evitando que en las manos queden pelusas de la toalla. La lente habrá que aclararla con la solución adecuada para que esté totalmente limpia.
2.Comprobación: Antes de colocar la lente, se debe comprobar que está limpia y en perfecto estado. Además, asegúrate de que la estás cogiendo por el lado correcto.
3.Inserción: Se debe mantener el ojo en el que se va a colocar la lente abierto, y el otro mirando de forma fija en el espejo. La lente debe sujetarse con la yema del dedo índice, y con el dedo corazón deslizar hacia abajo el párpado inferior. Con la otra mano, levanta el párpado superior.
4.Colocación: Cuando la lente ya está insertada en el ojo, hay que realizar un ligero movimiento circular con el dedo con la finalidad de eliminar burbujas de aire entre la lente y el ojo. Si la lente no se centra por sí sola, desplazala tu mismo, con cuidado, la lente hasta que se sitúe en el lugar correcto empujándola con el borde del párpado.
5.Retirada: Se deben mantener los dos ojos abiertos, uno de ellos fijo en el espejo y el otro para quitar la lente. Con el dedo índice de una mano se levanta el párpado superior, y con el dedo corazón de la otra mano hay que empujar el párpado inferior hacia abajo. Los dedos índice y pulgar de esta misma mano se deben colocar sobre la lente y cerrarlos suavemente para que la lente se desprenda del ojo.
Si ves borroso prueba a...
-Mover la lente hacia el centro del ojo porque puede que no esté bien colocada.
-Quitártela y ver si tiene alguna mancha de maquillaje o mota de polvo. Si es así, limpia la lente con la solución limpiadora y vuélvetela a poner.
-Comprobar que la lente está colocada en el ojo correcto porque puede que las hayas intercambiado.
-Ver si está bien colocada y no está al revés.
-Y, en todo caso, consulta a tu Óptico-Optometrista.

¡Toma nota!
Nunca humedezcas las lentes de contacto con saliva ni las limpies con agua corriente porque aumentan las posibilidades de que sufras una infección ocular. Sólo puedes utilizar las soluciones desinfectantes que te indique tu Óptico-Optometrista.