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miércoles, 18 de noviembre de 2015

LA ERA DEL eBook

Vivimos rodeados de pantallas que nos sumergen en un mundo de información, pero que también pueden ocasionarnos fatiga visual.

Con partidarios a la par que detractores, el eBook ya no es el libro del futuro, sino que está muy presente. Las ventas de estos dispositivos electrónicos se han disparado año tras año, y ya es raro el hogar que no cuenta con uno de ellos. De hecho, estudios al respecto apuntan a que la mitad de la población española de 14 años o más lee en formato digital, es decir, en la pantalla de los ordenadores, teléfonos móviles, agendas electrónicas o e-readers. Resulta indudable que la lectura electrónica ofrece muchas ventajas respecto a la lectura tradicional, pero el progreso también trae consecuencias: su uso afecta a nuestra visión.
Si es normal sentir los ojos cansados tras pasar horas sentados frente a un libro, esta incomodidad visual aumenta, aún más si cabe, con las pantallas de los dispositivos digitales.
¡Y llega la fatiga visual!
 Según el Consejo General de Colegios de Ópticos-optometristas, alrededor del 75% de los usuarios de ordenador padece el denominado síndrome de fatiga visual. A muchos les sonarán síntomas tan típicos como la sensación de pesadez de ojos, el picor, la tensión ocular, la dificultad para percibir los caracteres en las pantallas, e incluso las cefaleas y los dolores y molestias en la nuca y en la columna vertebral. Esto mismo es aplicable al uso de tablets, smartphones, ya que desde el punto de vista visual, los ordenadores, las tabletas y los teléfonos inteligentes son similares entre sí, ya que todos cuentan con pantallas que se iluminan. Esto supone un cierto incoveniente para los ojos del usuario, ya que, normalmente, mantener la mirada fija en una fuente de luz directa provoca fatiga visual.
Los eBook, por el contrario, utilizan tinta electrónica, lo que significa que sus pantallas no están iluminadas, sino que ofrecen una imagen que debe ser iluminada desde fuera, como ocurre con el papel. Por lo tanto, al igual que con un libro impreso, el nivel de luz ambiental es clave para la comodidad de la visión.
En cualquier caso, la lectura de un libro electrónico, ordenador o libro en papel, independientemente de si la pantalla está iluminada o no, provoca fatiga visual, por lo que es imprescindible realizar descansos regulares.
¡Más ojo con los niños!
Hasta hace poco tiempo los dispositivos electrónicos eran patrimonio casi exclusivo de los adultos, pero actualmente los más jóvenes ya no se despegan de ellos. Los niños tienen una capacidad enorme para adaptarse al estrés visual y aguantar la fatiga cuando algo les interesa y, por ello, son más susceptibles a sufrir complicaciones derivadas del uso de ordenadores o videoconsolas.
 Decálogo para leer sin molestias.
1. Haz descansos periódicos. Lo recomendable es realizar una pausa de cinco minutos cada hora de lectura.
2. Alterna la visión entre un objeto cercano y otro lejano. Los transtornos relacionados con el síndrome de fatiga visual son provocados por trabajar reiteradamente a la misma distancia.
3. Parpadea. Si la frecuencia media del parpadeo es de veinte veces por minuto, cuando fijamos la visión, solemos hacerlo solo cinco veces por minuto.
4. Asegúrate de que tienes la luz apropiada. Mejor si es natural, pero recuerda que el exceso de luz también puede ser perjudicial. No coloques la pantalla de frente o de espaldas a una ventana o cualquier fuente de luz directa: opta por una iluminación lateral y evita los reflejos. Es importante tener en cuenta la posición de la pantalla respecto a las fuentes de luz.
5. Ajusta el brillo y contraste de la pantalla para que esté en consonancia con la iluminación de la zona de trabajo. Reducir una luz ambiental excesiva nos permitirá suavizar el brillo del monitor, mejorando así la visualización del texto.
6. Aumenta la velocidad de refresco de la pantalla: 70-75 Hz se considera una buena medida para reducir la fatiga visual. La velocidad de refresco de una pantalla es el número de veces por segundo que se actualiza la imagen que estamos viendo en la pantalla.
7. Mantén el monitor de tu ordenador a unos 60 centímetros de distancia y ligeramente por debajo del nivel de los ojos. Si utilizas un eBook, mantenlo a unos 35-40 centímetros de distancia de los ojos.
8. Ajusta el tamaño de la letra.
9. No utilices los dispositivos electrónicos cuando estés demasiado cansado.
10. No olvides pasar por tu Óptico-optometrista a someterte a una revisión visual anual. Defectos no corregidos, incluso de pequeña magnitud, como la hipermetropía, la vista cansada o el astigmatismo, así como disfunciones en la acomodación o la visión binocular, pueden contribuir a que aparezcan síntomas molestos en visión próxima.

Salud Visual Nº40

miércoles, 4 de noviembre de 2015

PROBLEMAS CON EL 3D

La visión binocular es la capacidad de nuestro ojo que nos permite ver el mundo en tres dimensiones, al unir las imágenes formadas en cada ojo, en una sola.

¿Has ido con tu hijo a un cine 3D y te has dado cuenta de que no percibe diferencias? ¿Se sale de los espacios al colorear un dibujo? ¿Muestra fatiga visual? Estos son algunos de los síntomas que pueden indicarte que lo que tiene tu hijo es un problema con la visión binocular.


Mirar en distinta dirección.
Nuestros ojos están movidos por la acción de seis músculos que trabajan juntos de una forma coordinada. Los dos ojos están sincronizados en sus movimientos y en todas sus posiciones, haciendo que ambos tengan la misma visión y capacidad acomodativa o de enfoque. El cerebro fusiona las imágenes procedentes de ambos ojos en una única imagen en tres dimensiones. Por esta razón, si los dos ojos no fusionan la mirada exactamente en el mismo punto, la visión binocular es imposible.

Necesitamos tener una buena visión en los dos ojos para tener una óptima visión binocular, por eso si uno de nuestros ojos no ve nada o tiene visión reducida no será posible que tengamos una visión binocular adecuada. Algo similar sucede con los niños con estrabismo, ya que al mirar sus ojos en distintas direcciones no es posible la visión binocular, debido a que el cerebro recibe dos imágenes completamente diferentes.
Problemas en el colegio.
El desarrollo de las anomalías binoculares viene dado en muchas ocasiones por un exceso de trabajo en visión de cerca. Así pues, la escolarización, el estudio constante, los hábitos de lectura, la utilización excesiva de ordenadores, así como el entorno (mobiliario, iluminación, vicios posturales,...) pueden favorecer el desarrollo de disfunciones binoculares que se traducirían en un bajo rendimiento al realizar tareas determinadas en visión próxima, como leer o escribir.
¿Cómo se corrige?.
El óptico-optometrista determinará el mejor tratamiento para los problemas relacionados con la visión binocular tras un completo y específico estudio de cada caso en particular, ya que no todas las personas tenemos las mismas estructuras orgánicas, vivimos en los mismos ambientes, poseemos los mismos hábitos de vida, realizamos los mismos deportes ni disfrutamos de los mismos entretenimientos en el tiempo de ocio.

Entre los tratamientos más comunes para corregir la visión binocular se encuentran el entrenamiento visual, las compensaciones ópticas, como las gafas o las lentes de contacto, el uso de gafas con lentes especiales, etc.

Síntomas más comunes.
-Bajo rendimiento escolar.
-Falta de coordinación ojo-mano.
-Visión borrosa.
-Dolores de cabeza.
-Salirse de los espacios al colorear un dibujo.
-Falta de atención y concentración.
-Carencia de velocidad y comprensión al leer.
-Tendencia a aproximarse al material de lectura.
-Molestias para concentrarse en tareas de cerca.
-Hiperactividad en lugares cerrados.
-Fatiga visual.

Salud Visual Nº40

jueves, 11 de diciembre de 2014

¿TRASTORNOS OCULARES LEVES? PRÉSTALES ATENCIÓN.

No suponen un problema grave de salud, pero por la calidad de vida de quienes los padecen, merece la pena tratarlos.

Pocas son las personas afortunadas que hoy en día no presentan ninguna molestia ocular. El estilo de vida que se ha impuesto en nuestra sociedad, en el que los ordenadores, tablets, e-book, y demás dispositivos son los protagonistas tanto en el puesto de trabajo, como en los momentos de ocio, conlleva que nuestros ojos tabajen más, o por lo menos de forma diferente a como lo hacían hace unos años. A esto hay que sumarle que vivimos rodeados de humo, polución y agentes externos que difícilmente pueden esquivar nuestros ojos. Por otro lado, no podemos olvidar que la población cada vez es más longeva, lo que conlleva que el porcentaje de personas con problemas oculares relacinados con el envejecimiento aumente. Aunque esta situación puede parecer dramática, tampoco debemos alarmarnos, simplemente hay que ser conscientes de ello y poner de nuestra parte para que nuestros ojos no sufran algunos de los transtornos oculares leves más comunes, como son el ojo seco, la vista cansada o la conjuntivitis irritativa.

Tus ojos piden "tiempo muerto".
Seguro que más de una vez has deseado poder hacer un "parentesis" en tu día a día para descansar y no hacer nada. Ahora ponte en el lugar de tus ojos, tus compañeros de fatiga porque no paran ni un minuto hasta que no te vas a la cama. Están siempre al pie del cañon: en la oficina frente al ordenador, en el coche sin desviar la vista de la carretera, cuando "whatsappeas" con tus amigos..., ¿no crees que se merecen un descanso?. Seguro que sí, porque de lo contrario no habría un 40% de personas con vista cansada que trabajan con monitores.
La solución para este problema pasa primero por el descanso adecuado, algo necesario para el bienestar general, pero además se deben realizar descansos oculares si trabajamos muchas horas delante del ordenador, si conducimos constantemente o si nos dedicamos a estudiar, fijando la mirada en un punto más alejado con la finalidad de cambiar el enfoque. También puedes realizar un ejercicio muy sencillo que consiste en mirar hacia la derecha y hacia la izquierda todo lo que puedas durante unos segundos.
Por otro lado, debes cuidar las condiciones en las que trabajas. Tu monitor debe estar ajustado con un brillo adecuado (ni muy intenso, ni muy oscuro), mientras que la iluminación natural no debe venir ni de frente ni de detrás para evitar deslumbramientos o reflejos, y la luz artificial no debe estar orientada hacia el puesto de trabajo.
Si a pesar de seguir estas recomendaciones sigues teniendo problemas para enfocar de forma inmediata, tus ojos están enrojecidos y secos al final del día, tienes lagrimeo frecuente y notas molestias al exponerte a la luz; es decir, continuas padeciendo los síntomas propios de la vista cansada, debes consultarlo con el Óptico-Optometrista porque seguramente necesites una ayuda para que tus ojos no sufran sin necesidad. Con unas gafas o lentes de contacto, ¡problema resuelto!

Ojo seco, ¿por qué?
Se estima que más de cinco millones de españoles padecen el síndrome de ojo seco, según se expuso en el 23 Congreso Internacional de Optometria, Contactología y Óptica Oftálmica, OPTOM 2014; mientras que a nivel mundial los porcentajes de afectados se encuentran entre el 14% y el 33%. Son las mujeres mayores de 65 años las que más presentan este transtorno, ya que está relacionado con el envejecimiento (ellas viven durante más años). Sin embargo, también existen otros factores que favorecen su aparición:

-Baja humedad ambiental: esta situación suele darse en verano debido al efecto de los aparatos de aire acondicionado, así como en invierno al poner en funcionamiento las calefacciones; por tanto, es un problema bastante frecuente. Para solucionarlo se recomienda usar humidificadores o colocar recipientes con agua que aumenten el grado de humedad en las habitaciones.
-Radiación solar: usar gafas de sol sólo los días soleados conlleva exponer a los ojos a la radiación UV en cientos de ocasiones, lo cual, además de provocar sequedad ocular, puede originar otros problemas como cataratas o degeneración macular.
-Cambios hormonales: durante el embarazo, al llegar a la menopausia o como consecuencia de la toma de anticonceptivos orales la lágrima suele presentar un exceso de grasa, lo que empeora su calidad y genera ojo seco.
-Padecer ciertas enfermedades: algunas enfermedades como la artritis reumatoide, el hipertiroidismo o la blefaritis provocan sequedad ocular.
-Tener hipermetropía: quien presenta este defecto visual realiza un sobresfuerzo al fijar su vista para ver de cerca y, a su vez, provoca que el afectado apenas parpadée y no produzca lágrimas. Se debe intentar evitar esta tendencia descansando la vista cada hora y siendo consciente de que hay que parpadear constantemente.
-Mal uso de las lentes de contacto: no limpiar bien la lente o usarla más tiempo de lo normal reduce el paso de oxígeno a través de ella, lo que origina la deshidratación del ojo. Con un uso normal y responsable, este problema se evita por completo.

Si al leer estas situaciones te has sentido identificado con alguna de ellas y además notas con relativa frecuencia picor y sensación de arenilla en tus ojos, así como visión borrosa o tienes legañas muy espesas, es más que probable que presentes el síndrome de ojo seco. No debes preocuparte, pero tienes que ponerle remedio porque este trastorno puede influir negativamente en tu vida laboral y social, así como reducir tu calidad de vida relacionada con la salud. Para evitarlo, habla con tu Óptico-Optometrista porque te indicará las pautas que debes llevar a cabo y si es necesario que sigas algún tipo de tratamiento.

Agentes irritantes.
Solemos relacionar la conjuntivitis con procesos alérgicos o con infecciones, pero lo cierto es que hay otros factores que pueden provocar la conocida como conjuntivitis irritativa. De hecho se estima que cerca del 15% de las afecciones de este tipo no son ni alérgicas ni infecciosas, entonces, ¿cuales son las causas?
La conjuntivitis es la inflamación de la conjuntiva, que es la membrana trasparente que recubre parte del globo ocular y la parte interna de los párpados. Esta fina membrana tiene pequeños vasos sanguíneos que cuando se inflaman aportan al ojo un aspecto rojizo. Cuando esto sucede, la visión no se ve alterada pero debe tratarse adecuadamente para que no existan complicaciones, especialmente cuando la causa es una infección.
Sin embargo, existen agentes externos que también afectan directamente al estado de nuestros ojos. Por ejemplo, durante el verano, al entrar en contacto con el cloro de las piscinas o con el agua del mar, puede surgir una conjuntivitis, de ahí que se recomiende el uso de gafas de nadar. Pero el resto del año también estamos expuestos al polvo, al humo, pinturas y demás agentes irritantes. En el caso de las mujeres, el maquillaje, especialmente el de baja calidad y mal aplicado, puede ser la causa de una conjuntivitis.
En estos casos la solución es sencilla, se debe evitar la causa que lo provoca y administrar un tratamiento antiinflamatorio hasta que se reduzca la inflamación. También es recomendable mantener bien hidratado el ojo para que la contaminación ambiental afecte lo menos posible.

¡Toma nota!
Por muy leve que parezca, cualquier alteración en el aspecto de nuestro ojo, o en la capacidad visual, debe ser consultada a un profesional sanitario como el el Óptico-Optometrista.

Salud Visual Nº34

viernes, 1 de agosto de 2014

EVITAR EL SÍNDROME VISUAL INFORMÁTICO EN NIÑOS.

La Academia Americana de Optometría ha desarrollado una serie de consejos para padres con el fin de reducir el riesgo de padecer Síndrome Visual Informático entre niños y adolescentes:

1. Examen visual completo. Todos los años, antes de comenzar los estudios escolares, cada niño debe pasar por un examen ocular y visual completo, incluyendo visión cercana (ordenador y lectura) y pruebas de visión de lejos.


2. Limitar la cantidad de tiempo que los niños dedican a ordenadores y videojuegos sin descansos. Anime a los niños a descansar unos minutos cada 20 minutos de uso del ordenador con el objetivo de minimizar el desarrollo del problemas oculares.

3. Revisar la ergonomía del lugar del ordenador. Para niños pequeños, asegúrese de que el lugar del ordenador se ajusta a su tamaño corporal. La distancia recomendada entre el monitor y los ojos de los niños es de 45 a 70 centímetros. La visualización de la pantalla del ordenador a menos de 45 centímetros puede provocar tensión ocular.

4. Revisar la iluminación. Para reducir reflejos de ventanas y otras fuentes de luz, estas no deben incidir sobre el monitor. Hay que reducir la cantidad de iluminación de la habitación para que coincida con la que llega a la pantalla del ordenador.